Albacete, la ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, con una historia que se remonta a la Edad del Bronce, mucho antes de que los musulmanes la llamasen Al-Basit, La Llanura; la «Nueva York de La Mancha» en palabras de Azorín, que a finales del siglo XIX quedó deslumbrado por su «derroche de luz eléctrica» cuando la mayoría de España se alumbraba todavía con velas y candiles, es una población injustamente ignorada, estación de paso entre la Meseta y el Mediterráneo, en la que merece la pena detenerse.
Una de las ciudades españolas más injustamente infravaloradas
