
Tan sólo un mirador de cristal se divisa al aproximarse a las instalaciones de esta bodega, un mirador privilegiado con vistas a un inmenso mar de viñas. La bodega diseñada y construida en su dÃa por el arquitecto Iñaki Aspiazu es todo un sÃmbolo de la Rioja Alavesa. Y si la estética exterior de Baigorri no pasa desapercibida desde la carretera, cuando se conoce por dentro es aún más impresionante. Siete pisos subterráneos, totalmente integrados en el paisaje, custodian los vinos de la que es una de las bodegas más modernas de la Rioja Alavesa. Modernidad que a pesar de su corta andadura âpuesto que 15 años no es nada en el mundo del vino y menos en una denominación como Riojaâ no renuncia a la tipicidad de los vinos de la zona. La arquitectura al servicio del vino encuentra uno de sus mejores ejemplos en esta joven y familiar bodega de Samaniego.
Source: Viajes y Turismo