Abandonamos la marina de la Alcaidesa bajo una densa bruma y la amenaza de un fuerte temporal. Desde la cubierta, pudimos divisar repostando en la gasolinera del muelle el catamarán de los italianos que habíamos conocido la noche anterior en el bar del puerto. ► 1. Los sueños cumplidos de Ángela Portero ► 2. Buscando …
