Cuánto gasta, qué le gusta, dónde duerme: así es el enoturista españolCuando hace unos años se hablaba de enoturismo muchos eran los que desconocían qué se hacía en este tipo de viajes. Hoy en día el turismo del vino gana adeptos que buscan no solo visitar una bodega sino participar en excursiones, catas en restaurantes o disfrutar de las actividades programadas en alojamientos seleccionados por las tardes o noches. Para seguir la evolución del turismo enológico, la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) ha hecho público el noveno Informe sobre la Demanda del Turismo del Vino, realizado a través del Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España. Este informe persigue dibujar la imagen más fiel posible del enoturista en nuestro país y estudiar su evolución así como recoger las conclusiones referidas a las motivaciones del viaje; la organización del mismo; los destinos elegidos; el origen, edad y perfil profesional y sociodemográfico del visitante; el nivel de satisfacción o el gasto y la estancia media entre otros indicadores. Estas son las principales conclusiones que incluye los datos relativos al segundo semestre de 2017 y el primero de 2018. Viajes en pareja
Los visitantes de las Rutas del Vino de España eligen realizar este tipo de viajes de forma mayoritaria junto a su pareja (42,9%), sus amigos o compañeros de trabajo (31,1%) y, en menor medida, en familia con o sin hijos (17,6%). Estos viajes son normalmente escapadas de fin de semana o puentes (2,43 días de duración media) y se desplazan principalmente con vehículo propio o alquilado (82,6%). Visitas a bodegas Las actividades preferidas del enoturista son visitar bodegas (86,8%), disfrutar de la gastronomía local (56,8%) y degustar vinos (54,4%). Los enoturistas visitan una media de 1,94 bodegas en el destino. Durante este periodo ha destacado el notable ascenso de las visitas a pueblos vitivinícolas (de 31,7% al 48,8%), lo que manifiesta el interés creciente de los enoturistas por descubrir el patrimonio de nuestros pueblos, más allá de las bodegas. En este nuevo informe, el 56,1% de los encuestados afirma haber visitado anteriormente alguna otra Ruta del Vino, lo que supone un 3,5% más que en el periodo anterior, lo que da cuenta del interés que genera este producto. Además, cada vez son más los viajeros que conocen la marca Rutas del Vino de España y lo que representa. Entre las rutas que los enoturistas tienen pensado visitar destacan Ribera del Duero (34,3%), Rías Baixas (30,6%), Rioja Alta (27,5%), Rioja Alavesa (26,5%), Navarra (25,3%) y El Bierzo (24,2%). Les siguen Rueda (20,6%), Txakoli (18,2%) y Somontano (17,0%), pero resulta interesante destacar que, un año más, todos los destinos que componen las Rutas del Vino de España han sido señaladas en mayor o menor medida. Gasto medio diario
El gasto del enoturista en destino continúa aumentando aunque se ralentiza el ritmo de crecimiento respecto al año anterior, en el que se registró un importante ascenso. Concretamente, el gasto medio diario se ha incrementado un 3,4% respecto al periodo anterior pasando de 156,63 €/día a 161,88€/día. Esta subida del gasto ha repercutido prácticamente en todas las partidas, especialmente en alojamiento, que vuelve a superar los 35€/día. Nivel de satisfacción
El nivel de satisfacción de los enoturistas es muy elevado y continúa aumentando hasta alcanzar 8,47 puntos sobre 10, mientras que el pasado año se situaba en 8,39. La señalización turística y las carreteras y senderos son los únicos aspectos que cuentan con una valoración por debajo del 8, convirtiéndose en la asignatura pendiente de las empresas y entidades involucradas en el desarrollo del enoturismo. Otro de los datos que pone de manifiesto el elevado nivel de satisfacción de los visitantes de las Rutas del Vino de España es que un 99,6% están dispuestos a recomendar el viaje a sus amigos, compañeros y familiares. Este aspecto refuerza la idoneidad del producto turístico y le confiere una gran oportunidad de crecimiento. Pernoctaciones
Cada vez son más los visitantes que pernoctan en las Rutas del Vino. Concretamente, este año han supuesto el 58,8% del total. Este dato debe animar a las Rutas del Vino a seguir trabajando en la creación de propuestas de valor y servicios complementarios que inviten a los turistas a pernoctar en los destinos que componen el Club de Producto. A pesar del aumento del porcentaje de personas que pernoctan en las Rutas, durante este periodo, la estancia media ha disminuido ligeramente (2,43 días), aunque continúa siendo superior al dato registrado en 2016 (2,19 días). Por tanto, existe margen de mejora en el desarrollo de propuestas, eventos y actividades que animen al turista a alargar su estancia en las Rutas. Hoteles de 4 estrellas
En cuanto al alojamiento elegido, cabe destacar que el enoturista sigue prefiriendo los hoteles de 4 estrellas, aunque también le otorga cada vez más peso a los alojamientos rurales, que por primera vez superan a los hoteles de 3 estrellas y se convierten en la segunda opción preferida de los viajeros de las Rutas del Vino de España. Reserva por internet
Se ha reducido un 13% el porcentaje de personas que llegan al destino sin reserva, lo que se debe a una mejora en las condiciones de acceso de la oferta al entorno online y a un incremente en el uso de las nuevas tecnologías por parte de la demanda que facilitan en mayor medida el proceso de reservas de los distintos servicios turísticos. Más mujeres que hombres
En cuanto al perfil sociodemográfico del enoturista, continúa predominando ligeramente la mujer respecto al hombre. Además, la mayoría de los visitantes tienen una edad comprendida entre los 46 y los 65 años, aunque cada vez es mayor el número de personas entre 36 y 45 que visitan o viajan a las rutas del vino y también se ha experimentado un ligero crecimiento del segmento más joven (18 a 25 años). Perfil del enoturista Entre los enoturistas predominan los aficionados y principiantes en el mundo del vino (68,1%), aunque disminuyen ligeramente su importancia relativa respecto al periodo anterior. Sin embargo, el porcentaje de entusiastas y profesionales aumenta ligeramente (concretamente un 2,4%), y representa actualmente el 25% de la demanda. Esto manifiesta la necesidad de ofrecer diferentes propuestas enoturísticas que nos permitan conectar con los distintos perfiles que componen la demanda (profesionales, iniciados en el mundo del vino, etc.). Por ejemplo, disponer de varios tipos de visita con diferentes niveles de profundidad y enfoques (lúdica, técnica, iniciación, etc.), actividades adaptadas a distintos grupos (familias con o sin hijos, empresas, grupos de amigos, profesionales, etc.) Teniendo en cuenta que los principales factores de atracción a las Rutas del Vino continúan siendo las recomendaciones de amigos y familiares (46,5%) y los vinos (27,5%), conviene destacar la importancia de alinear la estrategia de producto (del vino, de las bodegas y de las denominaciones de origen) con la estrategia enoturística, ya que si se trabaja correctamente la relación vino-turismo no sólo lograremos que el consumidor se convierta en enoturista, sino también que el enoturista vuelva a su lugar de residencia convertido en un fiel consumidor y embajador de nuestros vinos, y por tanto, de nuestro territorio. Visitantes de día
A pesar de haber disminuido su importancia relativa respecto al periodo anterior, el excursionismo continúa representando un alto porcentaje de la demanda enoturística (41,2%). El desarrollo de propuestas que combinan diferentes actividades, especialmente desarrolladas las tardes y noches y la organización de eventos de cierta duración están favoreciendo que cada vez más personas pernocten en los destinos que componen las Rutas del Vino de España.

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