Pedraza, Castellar de la Frontera o Peñíscola son pequeños tesoros que han sobrevivido al paso del tiempo. Pueblos que han conservando sus murallas, callejuelas, ermitas y castillos y que dan la bienvenida al visitante que se transporta a un tiempo de caballeros y doncellas, campesinos y señores.
Diez de los pueblos amurallados más bonitos de España
