Fue proclamado insumergible. Una dramática bravuconada, como se demostraría muy pronto. Y sin embargo, algo de cierto aleteaba detrás de aquella exagerada expresión de orgullo. El Atlático se tragó el Titanic la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural de Southampton a Nueva York, pero en realidad el barco …











