Muy cerca de Barcelona este bonito pueblo costero, Sitges, es un lugar perfecto para visitar, desconectar más allá del verano y sumergirse en todos los atractivos con los que cuenta.
Sitges paso inadvertido para el gran público hasta 1983. Hasta ese momento era un tranquilo y sencillo pueblo de pescadores, pero en aquel año el pintor modernista Santiago Rusiñol llegó a aquella villa con dos lienzos del Greco que había comprado en París y recorrió muchas de sus calles con banda de música, comparsa a caballo, marineros y amigos.
Sitges es una antigua villa de pescadores que empezó a ser conocida cuando el pintor modernista Santiago Rusiñol instalo en la localidad su residencia y paseo por sus calles con dos cuadros del Greco.
ARTE Y CULTURA – VISITAR SITGES
El célebre pintor decidió instalar su residencia y su taller en una casa blanca de pescadores, hoy convertida en el Museo del Cau Ferrat, donde cuelgan cuadros de Picasso, Zuloaga y montones de curiosas piezas de hierro forjado que el artista catalán iba recolectando en sus viajes.

Esto consiguió colocar Sitges en el mapa y lo convirtió en reclamo de artistas, que acudían a casa de Rusiñol, donde tenían lugar tertulias culturales. Gracias a él, el pueblo barcelonés también cuenta con el Museo de Maricel, donde hay un soberbio mirador asomado al Mediterráneo con tres grandes esculturas de estilo novecentista de Joan Rebull.

Frente a este lugar se encuentra el Palau de Maricel, un palacio modernista construido entre 1910 y 1918 por encargo del industrial y coleccionista estadounidense Charles Deering, amigo del pintor Ramón Casas, que a su vez lo era de Rusiñol. Su claustro, con vistas al mar, es uno de los espacios más emblemáticos.

Otro de los grandes atractivos de Sitges es su costa. Sus veinte kilómetros de playas para todos los gustos. La más conocida es la de San Sebastián, donde se encuentra uno de los edificios más emblemáticos de la villa, la majestuosa iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla.

Otra de las playas más conocidas es la de la Ribera, donde se encuentra el chiringuito más antiguo de España. Se inauguró en 1913 y sus paredes cargan con mucha historia e importantes recuerdos de todas las personalidades que han pasado por allí.

Después se puede recorrer el paseo marítimo, que mide 2,5 kilómetros y está bordado de casas de americanos, como en Sitges llaman a los indianos.

RINCONES NATURALES PARA VISITAR EN SITGES
Pero Sitges es mucho más que playa. Pegado a la villa se encuentra el Parque Natural del Garraf, un macizo calcáreo costero tapizado de palmitos, lentiscos, carrascas y pinos blancos perfecto para perderse por la naturaleza, siguiendo a pie las marcas blancas y rojas del sendero GR 92, desde el mirador Levantina, a las afueras de Sitges, hasta la ermita de la trinidad.

En coche, una visita imprescindible es al monasterio budista del Garraf 0 Sakya Tashi Ling, que ocupa un antiguo palacio modernista: el Palau Novella. Los monjes budistas lo adquirieron en 1996 y han conservado incluso la vieja capilla cristiana, todo un ejemplo de tolerancia.

Otra de las actividades que se pueden realizar es a bordo de un barco, con el que acceder a la salvaje cala Morisca o a la playa de postal del bellísimo Pueblo de Garraf.

GUÍA PRÁCTICA DE SITGES
SUNWAY PLAYA GOLF & SPA SITGES
A solo veinte metros de la playa, este hotel ofrece al turista todas las comodidades, con unas fantásticas vistas. Cuenta con dos piscinas, un centro de fitness una sala de juegos y un magnífico spa.
RESTAURANTE LA NANSA
Situado en el casco antiguo de la localidad desde 1963, este establecimiento ofrece una cocina de vanguardia que combina a la perfección con los platos más tradicionales de la zona.
QUE PUEDES VISITAR CERCA DE SITGES
VILLAFRANCA DEL PENEDÉS
A menos de 25 kilómetros de Sitges se encuentra esta bonita localidad, donde las bodegas, la Casa Mird, la Casa de la Villa o la cripta de la basílica de Santa Maria se disputan el protagonismo.
